Paradise Village El Tigre
Paradise Village El Tigre

Es por campos como este que la región de Nuevo Vallarta se ha vuelto, cada vez más, un destino de clase mundial, considerado por muchos como uno de los campos más bellos de México, el Club Paradise Village El tigre hace honor a su nombre por su imponente dimensión.

Creado por el equipo de Robert Von Hagge, Smelek y Baril, diseñadores de más de 200 campos alrededor del mundo, de los cuales, todos en su construcción muestran que al realizarlos se tenía en mente crear campos que representaran un verdadero reto y que a la vez combinaran la belleza del paisaje con la elegancia arquitectónica de sus instalaciones, donde el usuario mas que sentirse en casa se internara en toda una aventura.

Paradise Village El Tigre

En el caso de El Tigre, el resultado es una obra maestra de más de 6 kilómetros de extensión con 18 hoyos par 72 de 7,290 yardas con una hermosa casa club que ha elevado aún más su standard, con instalaciones de primera calidad y un exclusivo Country Club.

Efectivamente, recorrer el Paradise Village El Tigre, es toda una aventura, ya que desde la llegada al Club los jugadores pasan a través de un impresionante arco de piedra que recuerda a un templo Maya, al lado del cual se encuentran cinco tigres de Bengala que viven protegidos en un ambiente natural que ha permitido que a la fecha hayan nacido 69 ejemplares de esta bella especie. Al cierre de esta edición, hay 5 cachorros que pronto serán llevados a zoológicos para completar su crianza.

Paradise Village El Tigre

Poco después, al internarse, se encuentra la gran Casa Club con una extensión de 45,000 pies cuadrados y un magnifico diseño, al estilo español, asentada en el corazón de El Tigre, ofreciendo una vista espectacular en todas direcciones, además de un excelente restaurante, bar lounge, pro-shop, casilleros y un magnífico Spa estilo Europeo.

Además, El Tigre incorpora diversas innovaciones, incluyendo de 5 a 6 tees por hoyo, amplios canales, «beach» bunkers y una gran cantidad de lagos; en él, se utilizan pastos Bermuda y Bermuda Champion; por todo esto, el campo parece sacado de la novela de Agustin Yañes, donde la tierra prodiga, un ambiente salvaje y hermoso, es conquistado por el hombre, en este caso por los diseñadores. Sin embargo la verdadera magia en el diseño de este campo radica en cómo, de la misma manera en que puede ser un gran reto para el más experimentado golfista, es también fácil para el principiante.

Paradise Village El Tigre

Además de los tigres de Bengala, este gigante da albergue a varias especies de peces, mas de 25,000, que viven en sus lagos, y a miles de aves que migran cada año desde Canadá y otras remotas regiones y que se dan cita aquí para refrescarse y descansar del largo viaje.

Los hoyos más destacados son el 6, un par 3 de 185 yardas que se encuentra sobre el agua en un pintoresco green en forma de isla; el hoyo 16, par 4 de 421 yardas que es una gran “pata de perro” que pondrá a prueba tu largo swing mientras te acercas al green de península.

Los últimos dos hoyos se asegurarán que llegues a tu puntuación. El hoyo 17 es un par 3 de 250 yardas, con suficiente agua y arena para mantenerte de pie y dar lugar a un pequeño “par 6” en el hoyo 18, un grandísimo par 5 de 621 yardas con abundante agua del lado izquierdo y un green firmemente atrincherado en la arena.

El Tigre Golf Club

Además, al plantarnos en cualquier mesa de salida podemos constatar el sello personal del diseñador, pues desde este punto no se vislumbra camino alguno, lo cual da la sensación de amplitud en un escenario majestuoso.

Este gran complejo cuenta con un resort igualmente bello, el Paradise Village Marina & Resort, que cuenta con un singular estilo arquitectónico tipo maya, una impresionante Marina, un Funcional Centro de Congresos y Convenciones, con capacidad para 1,800 personas en tipo auditorio y 1,200 en tipo cena; además de un atractivo Centro Comercial.

Un Paquete completo, sin duda ideal para unas gratas vacaciones o para disfrutar de un agradable viaje de negocios o de incentivo, o por qué no… ir tan sólo a retar al campo y maravillarse con su belleza escénica.