Eduardo Chaillo, CMP, CMM, CASE
Eduardo Chaillo, CMP, CMM, CASE

Dedicamos mucho tiempo, muchas discusiones, mucha tinta y mucho espacio mental al factor financiero de nuestra industria: ¿cuál es el retorno a nuestra inversión? ¿cuánto requiere de utilidad esta asociación por su congreso? ¿qué margen de utilidad es el correcto? comisiones, sobre precios, incluso salarios…y ESTÁ BIEN…. sin esa sustentabilidad económica ya hubiera desaparecido.

Dedicamos muchos folletos, planos, presentaciones, tinta y conversaciones para presumir infraestructura especializada: edificios, recintos, hoteles, aeropuertos, carreteras ò cultural: piedras, sitios arqueológicos, edificios coloniales, museos y demás……y ESTÁ BIEN. Sin demostrar que cabe un evento en nuestro destino no podríamos siquiera entablar un diálogo de prospección.

Recientemente (porque lo hemos entendido) dedicamos también tiempo, espacio, conversaciones y tinta en enfatizar lo importante de diversas industrias, disciplinas, temáticas y gremios que dan contexto y en ocasiones proveen de posibles contenidos a los eventos en nuestros destinos de convenciones….y ESTÁ PERFECTO. Pues hoy la atracción de eventos está muy ligada a esa matriz de mercados verticales con fortalezas económicas locales.

No siendo omisos de las tendencias internacionales y de las buenas causas para la humanidad, también dedicamos tiempo, esfuerzo y dedicación a promover prácticas ambientales entre nuestros prestadores, a promover lo que nos diferencia ante nuestros clientes y a conectar a ambos en acciones comunitarias en favor del cuidado de nuestros recursos naturales…y ESTÁ MUY BIEN! esto mejora nuestra reputación y nos proyecta como promotores conscientes de la necesidad de beneficios a largo plazo.

Lo que no está TAN BIEN es el tiempo, espacio y tinta que dedicamos a valorar, aprovechar, cuidar y fortalecer a nuestro máximo activo: nuestra gente! Esta es una industria que promueve los encuentros cara a cara (vs. la tecnología deshumanizante), que importa conocimiento y tiene como base de su existencia las relaciones interpersonales. Me parece que es hora de desarrollar con toda la fuerza el potencial de cada una de las personas involucradas en la cadena de valor de nuestro sector.

Requerimos que cada actor disfrute su tarea sabiendo de la trascendencia que su servicio a los demás trae a la comunidad receptora; que el asistente a las reuniones se sienta en casa porque conoció a alguien satisfecho con su calidad de vida y orgulloso de sus tradiciones. Detrás de un buen platillo existen unas manos que lo prepararon con cariño, está la creatividad del chef y quizá el espíritu emprendedor del restaurantero/banquetero. En la satisfacción de los turistas que nos visitan cuentan (y mucho) las sonrisas de los anfitriones, la hospitalidad del prestador de servicios, la limpieza en el vestir del personal del hotel, la mano en el corazón del staff de un recinto.

Echémonos porras, demostremos nuestro afecto, perdonemos nuestros tropiezos, conectémonos unos con otros… recientemente presencié una de las mejores prácticas de involucramiento comunitario. Íbamos en un camión en uno de esos traslados de un Congreso en la ciudad de Guadalajara y cada que pasábamos por un hotel estaba un numeroso grupo de miembros de su equipo con una manta dando la bienvenida al grupo visitante y celebrando el que estuviéramos ahí! ….pensé: que mejor forma de hacer que la industria de reuniones cumpla con su propósito de enlazar la experiencia de los visitantes con la calidad de vida de los habitantes, caray!

Preocupémonos por la felicidad primero de los integrantes de la cadena en la oferta para que la proyecten y logren también la entera satisfacción de los actores del lado de la demanda. Reconozcamos este nuevo fenómeno de querer pertenecer a una causa global, hagamos que nuestro esfuerzo se centre en dar sentido a la experiencia del usuario final que quiere mandar “selfies” con personajes locales dentro de vivencias únicas.

Los organizadores SI quieren buenas instalaciones, SI buscan eventos rentables, SI buscan oradores expertos en su materia, SI quieren programas con contenidos valiosos, pero lo que más les interesa es………la satisfacción última de cada uno de los miembros de su asociación ò de la corporación que contrató el evento…..y si es un programa de incentivos…más aún! pues la motivación con que regresen los premiados tendrá mucho que ver con las conexiones duraderas y trascendentes que realizaron durante su contacto con la comunidad que visitaron.

Todavía no podemos (afortunadamente) darnos un abrazo vía Skype, un apretón de manos en twitter , ni brindar con un tequila por el WhatsApp. Las redes y la tecnología son instrumentos para facilitar la comunicación y mejorar la experiencia…pero la esencia de nuestra industria es y seguirá siendo el maravilloso factor humano.

Eduardo Chaillo, CMP, CMM, CASE
Global Meetings & Tourism Specialists, LLC